Instrucciones del siglo veintiuno (elevador)

June 24, 2010

Apoye sus dos pies sobre el piso y mantenga el equilibrio frente a la puerta de ingreso. Identifique el piso en el que se encuentra. Delante suyo tendrá un botón o dos. Si tiene uno, extienda el brazo que le quede más cómodo y con el dedo índice presiónelo. Si, en cambio, hay dos botones y usted desea ir a un piso de número superior al que actualmente se encuentra realice la acción del brazo recién mencionada y presione el botón con la flecha que apunta al cielo. Si su destino es un piso de número inferior al que se encuentra actualmente no presione el botón con la flecha que apunta al cielo. Presione el que tiene una flecha que apunta a la tierra. En este momento tiene que esperar (esto también pasa en los tiempos que corren). Puede usar un pie para golpearlo suavemente contra el piso creando una base de percusión, puede silbar la melodía que más prefiera o bien quedarse parado respirando. Avisos sonoros o visuales harán que usted de cuenta que este ha llegado a su búsqueda, puede dejar de esperar. Si las puertas del mismo se abren solas usted ya puede ingresar. Si las puertas permanecen cerradas vuelva a extender el brazo que le quede más cómodo y con la mano de ese brazo abra las puertas por usted mismo (esto también pasa en los tiempos que corren). Puede ingresar. Una vez dentro y si las puertas se abrieron solas presione el botón con el número del piso que le han indicado repitiendo la acción del brazo que ha realizado para presionar el botón de afuera y espere que las puertas esta vez también solas, se cierren. Si tuvo que abrir las puertas manualmente también tendrá que hacerlo para cerrarlas. Debe ingresar, estirar el brazo que le quede más cómodo y con esa mano cerrar las puertas que ha abierto anteriormente. Una vez cerradas repita la acción del brazo que había realizado para presionar el botón de afuera y presione el botón que muestre el número de piso que le indicaron. Ya está listo para subir o bajar. Mientras sube o baja usted tendrá que esperar (esto sucede más de una vez por día). Puede realizar las mismas acciones que cuando esperaba en el piso inicial. No sufra de claustrofobia. Cuando haya llegado a su destino notará que ya no se mueve más. Si las puertas se habían abierto solas, lo volverán a hacer. Una vez que esta acción se lleve a cabo usted deberá salir concluyendo el viaje. Las puertas se cerraran solas también. Si las puertas eran de apertura y clausura manual deberá nuevamente estirar el brazo que le quede más cómodo y abrir las puertas por usted mismo (esto también sucede varias veces por día). Puede salir. Una vez afuera gire ciento ochenta grados sobre su propio eje, manteniendo el equilibrio y nuevamente con el brazo que le quede más cómodo estirado cierre las puertas. Ya parado fuera puede dirigirse caminado (esto también suele suceder) cuidadosamente hacia su destino.

Advertisement

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Connecting to %s

Follow

Get every new post delivered to your Inbox.